El bebé que fue encontrado sin vida al interior del cereso de San Miguel habría sido robado de una morgue de la Ciudad de México

Llevaba una pulsera en una de sus manos, en la que estaban sus apellidos; “Ayala Peralta” y teniendo como causa de la muerte una asfixia, esto según versiones extraoficiales de la Fiscalia por lo que se encuentran realizando la búsqueda de sus padres.

El bebé tenía una herida en el abdomen correspondiente a una cirugía de apéndice que se le habría practicado.

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